Las acequias en Miajadas hacen aguas

Los desperfectos en las canalizaciones provocan problemas a los agricultores de Miajadas y Casar de Miajadas

Una de las acequias expulsando agua hace dos semanas y dejando todo inundado.::C.P.
AGRICULTURA Los problemas de falta de agua que ha vivido Extremadura en los últimos meses, y que han sido aliviados en parte con las lluvias de los últimos días, se agravan aún más para los agricultores de las Vegas Altas cuando observan que a pesar de la falta de agua tienen que estar pendientes de que algunas de sus parcelas no se inunden.
Ese es el problema que ha sufrido en las últimas semanas un agricultor de Miajadas en uno de sus terrenos en Casar de Miajadas, José Ángel Serrano. El mal estado de las canalizaciones y acequias está provocando pérdidas de agua que anegan las parcelas, con las consiguientes pérdidas de tiempo, dinero y agua que ya no se puede aprovechar. "Es una vergüenza que se permita derrochar tanta agua y más cuando estamos en sequía", asegura el afectado. En su caso se trata de la Acequia 18 F11, según este agricultor depende de Confederación Hidrográfica del Guadiana y está llena de agujeros y grietas por donde se escapa el agua.
Afirma que este es sólo un ejemplo que se repite en varias partes de la zona. "He tenido que hacer un socavón en paralelo a la acequia para se recoja todo el agua y no se me vuelva a inundar", asegura este agricultor, que señala que a otros vecinos sí se les ha vuelto a inundar. No entiende cómo es posible que la tarifa que se paga a Confederación suba de manera importante cada año y no se vean los resultados en la reparación de infraestructuras. Alerta además de que en los meses de verano esto se puede agravar, ya que es la época en la que se usa más agua y las acequias están a plena actividad.
Por su parte desde Confederación Hidrográfica del Guadiana señalan que no tienen constancia de que existan este tipo de problemas entre los agricultores. Un hecho que desmienten los propios afectados. El presidente de la Comunidad de Regantes de Orellana, Miguel Leal, asegura que cada año se entrega a CHG un dosier con todas las zonas en donde estiman que se tienen que reparar y que cada año crece, "los conocen perfectamente perno quieren verlos y hacen oídos sordos", declara Leal.
Considera que situaciones como estas perjudican a los agricultores no sólo por los desperfectos que puedan producirse sino porque a la larga tendrán que pagar ellos las reparaciones "habrá más gasto para los agricultores", afirma Leal, quien cree que se necesita una inversión fuerte en la zona para solucionar todos los problemas de pérdidas de agua pero es pesimista, ya que en la situación económica actual es complicado dedicar grandes cantidades de dinero a estas obras "habría que haberlo hecho antes".