Acorex desbloquea la venta de Tomix a Conesa

Era uno de los requisitos de la cooperativa local para sentarse a negociar su regreso al grupo

Trabajadores de Acorex, en la protesta por el ERE
COOPERATIVAS

La Asociación de Cooperativas de Regadío de Extremadura, Acorex, mira a Miajadas para salvar su futuro. En un proceso convulso, con conflictividad laboral y problemas de viabilidad, los agentes con influencia sobre el grupo consideran vital el regreso a la entidad de las tres cooperativas que se marcharon: San Isidro, Amalia de Sajonia y Campiña Sur.  Por ello, han solicitado a las tres que presenten por escrito sus propuestas para facilitar ese acuerdo. En todo caso, debe haber nuevas reuniones, aunque no hay fechas cerradas.  

En el caso de la cooperativa miajadeña, uno de los requisitos básicos para hablar de su regreso era que se desbloqueara la venta de Tomates de Miajadas (Tomix), Después de este tiempo de bloqueo por parte de las anteriores direcciones de Acorex, Tomix pasa al fin a ser formalmente de la industria Conesa. 

Tomix es la fábrica-cooperativa puesta en marcha en 2004 para la primera transformación del tomate. Fue impulsada tanto por la sociedad miajadeña como por Acorex (en la que se integra a su vez San Isidro, aunque tiene aprobada la baja). Acorex tenía el 24% de las acciones de Tomix. 

Los problemas generales de liquidez y de necesidad de refinanciación que afectaban a San Isidro y Acorex propiciaron que se pusieran de acuerdo sobre su venta hace justo un año. En abril, los cooperativistas del grupo aprobaron la operación (antes lo habían hecho los de Miajadas). Quedaba el formalismo de firmar con Conesa la cesión del activo y del pasivo pero sorprendentemente la cúpula de Acorex de entonces no lo hizo por sus discrepancias generales con San Isidro a pesar de que era una operación beneficiosa. 

Fuentes conocedoras de la operación han indicado a HOY que la venta de Tomix a esa industria tomatera extremeña supone unos ingresos de unos 2,1 millones al grupo cooperativo. El total de la venta se sitúa en 8,7 millones. 

El miércoles 15, la asamblea general de Tomix acordó finalmente la disolución de la fábrica-cooperativa y, técnicamente, proceder a la cesión del activo y del pasivo a Conesa, fórmula prevista en la ley de cooperativas de Extremadura para una venta. 

La nueva dirección de Acorex, con Manuel Ortega de presidente y Antonio Barral como director general, ha accedido de esta forma a la demanda de San Isidro, que planteó  que como paso previo para hablar sobre un posible regreso a Acorex había que desbloquear el asunto de Tomix. De esta forma se allana el camino para unas conversaciones que, en todo caso, siguen siendo complicadas. Los socios miajadeños ratificaron hace menos de dos meses, con un 97% de votos, su salida del grupo cooperativo.  

Ratificación

Ya en febrero, la principal cooperativa y una de sus fundadoras, San Isidro de Miajadas - que acapara el 25% de facturación de Acorex y cuenta con más de 300 socios- confirmó definitivamente su salida con un apoyo del 97,5% de apoyos.  

Lo dijo y lo votó en agosto pasado, con un 79% de votos favorables a la salida, pero la asamblea fue impugnada por varios socios. Meses después, volvió a celebrarse y el resultado fue el mismo, abandonar Acorex, aunque en esta ocasión recibió mayor respaldo por los socios miajadeños. La minoría de socios opuestos al abandono de Acorex decidió no votar.  

Aun así, San Isidro participó en la Asamblea General de Acorex que se celebró en 26 de marzo "únicamente con la finalidad de proteger y defender sus intereses". Según indicaron, "a pesar de haber un mejor talante con la nueva dirección de Acorex, no ha habido ningún cambio en las circunstancias que motivaron la presentación de la baja para hacer un planteamiento distinto a los socios de San Isidro". .

Conflictividad

En los últimos días, la dirección de Acorex ha afianzado su propuesta de despedir a 81 trabajadores de las instalaciones de Mérida y a otros 37 de la empresa de Acosierra de Granja de Torrehermosa para aligerar los costes salariales del grupo cooperativo. Por este motivo, los trabajadores llevaron a cabo una huelga como protesta, con un 100% de seguimiento. 

Mientras, el comité de empresa de Acorex considera  "fundamental" el regreso a la entidad de las tres cooperativas que se marcharon de la misma para que haya "menos despidos" en la agrupación. 

Esta condición también ha sido impuesta por la Junta para inyectar más dinero en Acorex bajo la fórmula del arrendamiento financiero, que consistiría en comprar las instalaciones de la empresa y alquilárselas para que siga trabajando en ellas. De esa forma, la sociedad agroalimentaria conseguiría liquidez para afrontar pagos urgentes. La administración regional lo haría a través del grupo empresarial público Avante podría aportar hasta cinco millones.