El grupo de peregrinación del IES Gonzalo Torrente Ballester durante el camino de Santiago / CEDIDA

Los alumnos del IES Gonzalo Torrente Ballester comparten valores de amistad y esfuerzo en su primer camino de Santiago

Durante la peregrinación el equipo se ha dividido en grupos de trabajo y han realizado tareas de aprendizaje, reflexión, aventura y compañerismo

Celia García
CELIA GARCÍA

21 alumnos del IES Gonzalo Torrente Ballester han realizado su primer camino de Santiago en una experiencia de aventura, aprendizaje y reflexión que ha durado siete días.

Los peregrinos han sido parte del alumnado de 1º de bachillerato de las tres modalidades acompañados por las dos profesoras organizadoras y un miembro del Consejo Escolar, del sector de padres y madres.

Han realizado las cinco últimas etapas, con un total de 114'2 kilómetros, partiendo desde Sarria, en Lugo, para terminar con la visita al Apóstol en Santiago de Compostela. A su llegada recibieron la compostelana en la Oficina del Peregrino a la llegada, al haber superado los 100 km mínimos necesarios.

Los alumnos han tenido que realizar una serie de tareas desde el primer día de viaje, como explica Mª Carmen Olivenza, directora del centro y una de las acompañantes de los alumnos: «Cada día debían hacer una reflexión sobre las enseñanzas que les aportaba el camino, haciendo un paralelismo con la vida misma, ya sea la mochila con la que cargamos (responsabilidades), el bastón en el que nos apoyamos (amigos y familiares), u otros peregrinos con los que compartimos etapas o las flechas (principios y valores) que nos guían en nuestro caminar diario».

Equipos de trabajo

Los alumnos peregrinos a su llegada a Santiago de Compostela / CEDIDA

Asimismo, el 'equipo' se ha organizado en distintos grupos de trabajo. Por un lado estaba el equipo de 'Intendencia de peregrinos', que se ocupaba de cargar y descargar la furgoneta de apoyo; el grupo de 'Objetos perdidos', cuyo objetivo era controlar que nadie olvidara nada al dejar los albergues y dejarlo todo recogido; el equipo 'Limpieza de baños y habitaciones' se encargaba de ordenar y mantener limpio el albergue y lugares de descanso. Al mismo tiempo, el grupo de 'Actividades lúdicas y animación' debía organizar y animar actividades, dinámicas y juegos de convivencia, así como cuidar de la marcha, la situación de los peregrinos, los puntos de descanso y el reagrupamiento. El equipo de 'Avituallamiento' ayudaba en las tareas de cocina, y tenía que atender el servicio de comidas, recogida y limpieza; y los 'Reporteros-cronistas' tenían la tarea de dejar constancia de todo lo sucedido mediante fotos, vídeos, Tik-toks, y realizar un diario de propuestas de mejoras.

En todos los equipos se ha trabajado de forma multidisciplinar y tenían el claro objetivo de desarrollar competencias, obteniendo los alumnos al mismo tiempo una visión enriquecedora a través del esfuerzo, la colaboración entre compañeros y el afán de superación.

Una vivencia excepcional

Los alumnos posaron con las tres banderas antes de emprender el viaje / CEDIDA

La directora del centro cuenta orgullosa que ésta no ha sido una simple excursión de carácter amistoso, cultural o deportivo, sino una peregrinación donde han tenido la oportunidad de vivir valores tales como la amistad, el esfuerzo, la provisionalidad y la cooperación: «Ser peregrino ha sido una vivencia excepcional».