Fotografía de primera páginaPortada de la edición del Diario HOY del 12 de marzo de 1992 / HOY

Así Lo Contó Hoy/ Sección Patrocinada Por La Fundación Laura Otero

Encierro de agricultores en Miajadas

12 de marzo de 1992. La portada del Diario HOYponía rostro a un grupo de agricultores encerrados en el salón de actos municipal en contra del embargo de sus casas y bienes

Isabel Ambrona
ISABEL AMBRONA

La fotografía principal de la edición impresa del Diario HOY, correspondiente al jueves, 12 de marzo de 1992, ponía rostro a un grupo de agricultores miajadeños, que permanecían clausurados en dependencias del Ayuntamiento, por no poder hacer frente a los embargos de sus casas y de sus bienes. «Sigue el encierro en Miajadas», podía leerse bajo la foto destacada, obra de Muñez, en una información que remitía a la página 3 del impreso, firmada por Pablo Calvo.

«Treinta agricultores seguían ayer encerrados en el Ayuntamiento de Miajadas para llamar la atención sobre su difícil situación, al no poder hacer frente a los préstamos a los que han tenido que recurrir para mantener el cultivo de sus tierras», podía leerse en la portada. Calvo apuntaba a que hacía varios años que se habían ido endeudando con los bancos y que, en el momento del encierro, aseguraban que les habían 'cortado el grifo' y les habían embargado algunos bienes, como el tractor, y que se encontraban a la espera de que les sucediese lo mismo con sus viviendas. A pesar de ello, afirmaban estar dispuestos a no abandonar el encierro hasta que desde la Administración se les diese alguna esperanza. Tampoco eran consentidores de dejar entrar a la Guardia Civil en ninguna de sus viviendas, reseñaba el periodista de esta casa.

Su reivindicación contaba con la solidaridad de vecinos, amas de casa y sacerdotes de Miajadas, así como de Jóvenes Agricultores.

Página 3 de la sección Región del Diario HOY del 12 de marzo de 1992 / HOY

Ya inmersos en la página 3, de la sección 'Región' del diario, Pablo Calvo abría con el titular: «Agricultores de Miajadas se niegan a salir del Ayuntamiento hasta encontrar una solución al embargo de sus casas y bienes».

La entradilla del texto realizaba una descripción detallada del salón de actos consistorial, lugar en el que los trabajadores del campo protestaban.

«Algo de heroicidad y mucho de desesperación hay en el cuerpo de los quince agricultores que con parte de sus familias desde el lunes pasado duermen en los duros bancos del salón municipal, de dónde únicamente salen algunos para atender las pocas tareas agrícolas que les quedan», detallaba el periodista.

En el cuerpo del texto se hacía referencia a Miajadas como «una localidad con fama de prosperidad, debido a su privilegiada ubicación en el regadío». Algunos vecinos, según Calvo, hacían alusión a cultivos del tomate, el maíz y el ganado «que daban dinero hasta ahora». Además, también aseguraban, que la tierra más cara era la que vendía en Miajadas.

Hasta esa fecha, la Guardia Civil había precintado, al menos medio centenar de tractores, vehículos y maquinaria agrícola; unos seis agricultores mantenían sus viviendas y algunas de sus tierras con anuncios de embargo. Por su parte, las entidades financieras decidieron no renovar las ayudas económicas e incluso no volver a prestar dinero para ser invertido en agricultura.

«Algo de heroicidad y mucho de desesperación hay en el cuerpo de los 15 agricultores que duermen en los duros bancos del salón municipal»

En el texto se recogen declaraciones del vecino Matías Dávila, cuyas tierras habían salido a subasta, por última vez, el día anterior. Se reseña que Dávila había obtenido un crédito de cuatro millones de pesetas y, en tan solo un año, su deuda con el banco había aumentado hasta los siete millones y medio. Además, la producción y resultados de su parcela no fueron los esperados en ese periodo de tiempo.

La citada información también narra el caso de Luis Cortés, otro vecino que pertenece a Jóvenes Agricultores y que participó en el encierro. Fue la inercia de unos años buenos la que le empujó a invertir, tratando de adaptar sus explotaciones a la nueva situación agraria. El panorama se torció y la caída fue impresionante. Piensa que el batacazo podría haber sido paliado por la Administración.

Manejados por el PP

Precisamente, la Administración aparece representada en la figura del alcalde de Miajadas, que en 1992 era el socialista Vicente Llanos, en un despiece de la noticia principal. El primer edil se había reunido con los agricultores «sin haber solucionado gran cosa». Además, opinaba, según el titular, que eran «problemas particulares agitados por el PP».

Llanos aseguró a este periódico que le había molestado la forma en que los agricultores decidieron resolver su problema, tomando el salón de actos sin antes avisarle. «Lo mínimo que podían haber hecho es avisarme y venir a verme, como hacen otros vecinos para resolver sus problemas», estableció.

Para el alcalde, el Ayuntamiento podía hacer bien poco porque se trataba de problemas particulares de estos agricultores con los bancos. «Sinceramente creo que están siendo manejados por el PP de Miajadas», opinaba al respecto Llanos, a la vez que insinuó una mala gestión de los agricultores, afirmando que los encerrados tenían grandes explotaciones y debían reflexionar sobre cómo habían llegado a esta situación en la que se encontraban.