La Diputación de Cáceres localiza una fosa común con al menos cinco víctimas de la represión franquista entre Almoharín y Miajadas
Redacción
Miajadas
La Diputación Provincial de Cáceres continúa avanzando en su compromiso con la Memoria Democrática mediante una intervención arqueológica e histórica desarrollada entre los términos municipales de Miajadas y Almoharín. Los trabajos, coordinados por la institución provincial y financiados gracias a una subvención de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, tienen como objetivo la localización y exhumación de al menos veintidós víctimas de la Guerra Civil y la represión franquista.
Durante una visita institucional a pie de fosa, el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, quien estuvo acompañado por la alcaldesa de Almoharín, Antonia Molina y el alcalde de Miajadas, Antonio Díaz Alías, destacó la importancia de mantener un compromiso firme con los derechos humanos y la verdad histórica. En este sentido, Morales señaló que «desde la Diputación estamos muy interesados en hacer pedagogía para que los chavales sepan la realidad y la historia real de esta España querida nuestra», advirtiendo sobre cómo los discursos de exclusión y odio conducen a graves realidades. Asimismo, garantizó que la institución continuará impulsando los trabajos hasta el final de la legislatura: «Vamos a incrementar la partida presupuestaria para conocer la verdad y para, dentro de las posibilidades que tenemos con estas inversiones, los familiares que aún quedan pues puedan resarcirse de alguna manera», añadiendo que se buscará identificar a los asesinados a través de pruebas de ADN con la colaboración de familiares y descendientes.
Un sondeo positivo y reaprovechamiento de la fosa junto al río Búrdalo
La intervención en el terreno está siendo ejecutada por un equipo especializado. A este respecto, la codirector del proyecto, Ana María Rabazo, explicó los detalles técnicos de los hallazgos en la zona: «Nos encontramos ante el sondeo 2 que hemos hecho en la carretera que une Almoharín con Miajadas intentando localizar grupos de personas, en este caso sabemos por testimonios que hay dos grupos de personas tanto de Miajadas como de Almoharín». Rabazo detalló que «en la unión hemos encontrado en el sondeo 2, que ha sido positivo, una fosa, hasta el momento creemos que es una fosa, en la que ya hemos podido identificar, no con nombres y apellidos sino, reconocer, 5 cuerpos», confirmando además mediante la antropóloga que existen «signos de violencia» y que «la fosa fue reaprovechada al máximo con una posición de los cuerpos para que cupiesen el mayor número de individuos posibles».
La voz de los familiares y la memoria de los represaliados
Los trabajos sobre el terreno buscan esclarecer el paradero de veintidós personas desaparecidas procedentes de ambas localidades. La labor de investigación ha contado de forma vital con la memoria oral transmitida de generación en generación y recordada por los propios allegados. Vicente Llanos, familiar de uno de represaliados, quiso agradecer públicamente el papel de la institución provincial: «Agradecer mucho a la diputación provincial de Cáceres sea accesible en esto porque hoy día como se están poniendo las cosas van quedando ya pocas instituciones que sean capaz de tirar para adelante en el tema este». Llanos enfatizó el sentido último de estas actuaciones afirmando que «lo único que pretendemos los familiares es recuperar los restos de nuestros familiares para darles una sepultura digna, que es de lo que se trata. Aquí no se trata de remover nada sino solamente de poder tener los restos de ellos para darles una sepultura digna y que no parezca que no han existido nunca, sino que han existido».
Por su parte, Antonio Cano, vecino y ex alcalde de Almoharín durante veintiocho años, compartió los estremecedores recuerdos que le trasladó en su día un antiguo miembro del pelotón de fusilamiento: «Me llamó un señor y me dijo ¿usted es el alcalde de Almoharín? Mire, estuve en el pelotón de fusilamiento cuando nos llevamos a las personas de Almoharín. Había catorce personas; dos de ellas mujeres y si vieras…», Lo decía el hombre con una fe de explicarme, de decirme que la valentía que tenían las dos mujeres que venían, que una se llamaba Servanda y la otra Filomena, «más valientes que los hombres» me decía, dando ánimos. «Los hombres llorando y las mujeres dando ánimos».