Julio Santiago en su estudio de Madrid / Amaya Sorando

Julio Santiago, poeta, pintor y enfermero de urgencias en estos tiempos de pandemia

El artista miajadeño, que muestra 'su otro yo' en el mundo de la Sanidad, ha escrito varios artículos denunciando la falta de EPI para el personal sanitario

REDACCIÓN HOY MIAJADAS

Julio Santiago, pintor y poeta miajadeño que no olvida nunca sus raíces, ejerce además de enfermero de urgencias durante la pandemia que está asolando a medio mundo. Desde este punto de vista, en primera fila, habla sobre el Coronavirus, la situación sanitaria derivada de éste y el estado de alarma que vive nuestro país.

1.- Usted que se dedica a los campos del arte y la sanidad, ¿cómo ve la situación actual?

Bueno, es evidente que se ha producido un brote de una nueva enfermedad en un país determinado del mundo, esto ha dado lugar a una epidemia y ésta, a su vez, a una pandemia. De todo ello nadie tiene culpa, los microorganismos patógenos han existido desde el origen del mundo y han causado estragos en todo tipo de especies animales y vegetales a lo largo de la prehistoria e historia. La gran preocupación sobre el covid-19, que según los científicos provoca un tipo de «gripe» que afecta especialmente a los aparatos respiratorio y digestivo, es la enorme desigualdad económica, social, cultural y sanitaria que existe entre los diferentes países del mundo. Nosotros somos unos privilegiados por vivir donde lo hacemos con todas las necesidades básicas sobradamente cubiertas, ¿pero qué tipo de prevención o curación pueden llevar a cabo esas comunidades de seres humanos que carecen de lo más esencial como puede ser la comida, el agua potable, los fármacos…? Esta pandemia, como todas, se cebará con los más débiles, me refiero a las personas que viven en los países denominados «en vías de desarrollo» y también con enfermos y ancianos de cualquier otro país.

2.- Últimamente ha publicado artículos, que se han hecho virales, denunciando la falta de EPI, equipos de protección individual, y sobre la mala gestión de recursos materiales y humanos en nuestro país. ¿Por qué cree que se está dando esta situación?

En primer lugar, creo que no es fácil la gestión de recursos humanos y materiales en esta situación tan caótica y desbordada, pero siempre hay que velar por la protección y seguridad de todo el personal sanitario y no sanitario que está expuesto al contagio. Es inadmisible que cargos intermedios y superiores, por el afán de no perder sus puestos ni sus remuneraciones extras, estén amenazando, coaccionando y obligando a los trabajadores de centros sanitarios, residencias, penitenciarios, funerarias…, a realizar funciones que ponen en compromiso vital su salud. Un buen profesional por mucha vocación y capacidad de ayuda que tenga jamás, bajo ningún concepto, debe arriesgar su vida, no tiene sentido alguno.

En segundo lugar, también creo que hay muchos intereses políticos y económicos detrás de toda esta situación. Los laboratorios y farmaceúticas mueven una parte muy importante de la economía mundial, junto a todas sus empresas adyacentes. Primero surge el microorganismo, luego te venden la protección, más tarde el tratamiento y como punto final la vacuna. Ante cualquier tipo de crisis siempre hay beneficiados y perjudicados, pero casualmente los enriquecidos y empobrecidos siempre son los mismos.

3.- ¿Qué recomienda a la población ante esta situación tan excepcional en la que se ha declarado Estado de Alarma?

Sobre todo y ante todo mucha responsabilidad y calma. Que hagan caso de lo que dicen el Gobierno Central y Ministerio de Sanidad e ignoren cualquier bulo o información procedente de una fuente no oficial.

Lo más importante es aislarse en casa, no salir a la calle salvo que sea estrictamente necesario y/o vital, mantener la distancia de seguridad de al menos 1 metro y extremar la higiene de manos, también de ropa, objetos compartidos y estancias comunes. Las mascarillas quirúrgicas FFP1, sin filtro, las deben utilizar los pacientes con síntomas o portadores del virus para no contagiar; las FFP2, FFP3, con y sin filtro, en función del uso, las dejaremos para los trabajadores que corran riesgo de contagiarse. Las mascarillas FFP2 también las utilizarán personas con alguna patología inmunosupresora y sea previamente indicado por personal sanitario cualificado.

Recuerdo a todos los profesionales que están expuestos al covid-19 que es necesario cubrirse con bata o mono impermeable, gorro impermeable, gafas y pantalla protectora, guantes sanitarios y calzas. Y todo el material EPI es de un solo uso, salvo las gafas y pantallas de plástico, que se deben desinfectar o esterilizar.

Añado que no es necesario, por ahora, salir a la compra, farmacia o centros sanitarios con mascarilla y guantes, salvo que estén indicados por alguna patología, se acompañe a personas enfermas, portadoras del virus o, por algún motivo especial y puntual, no se pueda guardar la distancia de seguridad.

4.- ¿El confinamiento nos va a servir para algo más que no sea controlar o erradicar la pandemia?

Creo que toda crisis es un punto de inflexión que invita precisamente a la reflexión… Habría que plantear a nuestros políticos si no estamos pagando las consecuencias del desmantelamiento de la empresa pública a favor de la privada, me refiero a la sanidad, educación y servicios sociales. También habría que pensar si en el día a día se les remunera y trata adecuadamente a todos esos profesionales que velan por nuestra salud, educación, protección…

Espero que esta clausura potencie la necesidad de amar y ser amado, consumir y emitir arte, sin olvidar que el sentido del humor es el mejor sentido de la vida, un aliño imprescindible para digerir la cruda realidad.

5.- También hemos sabido por redes sociales y prensa que en estas dos semanas pasadas han desaparecido Lucía Bosé, Mª Ángeles Rubio (La Bruja) y Luis Eduardo Aute, a quienes usted conocía personalmente. ¿Cómo ha llevado estas pérdidas?

De la mejor forma posible, un momento complicado para despedirse de los seres queridos y apoyar a los familiares guardando las distancias.

A Lucía Bosé la conocí hace 25 años en la casa de mi amada Gloria Fuertes, eran muy amigas. Lucía, al igual que Gloria, era una gran vividora, una mujer con un gran bagaje vital, muy divertida, guardo muy buenos recuerdos de conversaciones sobre Pablo Ruiz Picasso, gran amigo de ambas, y fiestas inconfesables compartidas en el pasado.

A mi querida amiga Mª Ángeles Rubio (La Bruja), la conocí en el entorno sanitario cuando llegué a Madrid, pero ella era una mujer del mundo artístico también. Hemos pasado muchas veladas y madrugadas juntos escribiendo, recitando, cantando…, compartiendo emociones a flor de piel.

A Eduardo (Luis Eduardo Aute), le conocí a través de Gloria Fuertes en una fiesta literaria, poco después comenzamos a llamarnos, escribirnos, frecuentarnos… Debo decir que es una de las personas más generosas e hiperactivas que he conocido dentro del mundo artístico y emocional.

Nuestro hogar está impregnado de todas esas ausencias… Yo siempre digo que el recuerdo continuo es la inmortalidad de las personas que amamos.