Grupo Laura Otero, luz miajadeña para iluminar cien años de empresa familiar

Eugenio Manzano Otero habla ante los asistentes que acudieron al acto del centenario del Grupo Laura Otero. /BRÍGIDO
Eugenio Manzano Otero habla ante los asistentes que acudieron al acto del centenario del Grupo Laura Otero. / BRÍGIDO

Más de 150 personas han trabajado en esta compañía a lo largo de su historia

REDACCIÓN HOY MIAJADAS
REDACCIÓN HOY MIAJADASMiajadas

«Cumplir cien años no es baladí». Así comenzó Eugenio Manzano Otero, consejero delegad del Grupo Laura Otero desde 1991, la gala que cerraba los actos el centenario de esta empresa, el pasado viernes en el hotel Triana de Miajadas.

Los orígenes de esta entidad extremeña, formada por cuatro empresas (Laura Otero, S.A., Energía Miajadas S. A., Laura Otero Instalaciones S.L.U. y Miajadas Telecom S.L.U) se remontan al año 1901, cuando un grupo de empresarios construyó varias fábricas electroharineras con el objetivo de aprovechar la energía que se generaba al moler harina. Fue un año después cuando se levantó la primera sede de este grupo en la localidad cacereña de Miajadas.

Sin embargo, hasta marzo de 1918 la empresa no se consolidó como una compañía eminentemente familiar. A cambio de sus 180 acciones en la sociedad matriz, con un importe de 90.000 pesetas, Antonio Otero Doblado adquirió la planta electroharinera miajadeña.

Como conmemoración de este hecho histórico, Grupo Laura Otero organizó una gala de cumpleaños, con una espléndida y entregada Mar Saura como maestra de ceremonias. La presentadora catalana definió la velada como un «broche de oro» para un año lleno de celebraciones para el Grupo Laura Otero. «Pocas son las empresas que pueden presumir de haber podido resistir al paso de todos esos años», manifestó.

Eugenio Manzano, consejero delegado del grupo dedicó el acto a sus padres

Saura expuso que imaginaba la gestión del Grupo Laura Otero como un bebé que pasa de unas manos a otras, con cariño y perseverancia a lo largo de los años. Y así, con esta analogía entre recién nacido y empresa, dio paso a Antonio Díaz Alias, alcalde de Miajadas. El edil recordó unas palabras del presidente de la Junta de Extremadura en las que admitía que «prefería diez empresas de 46 empleados que una de 460». Curiosamente, el Grupo Laura Otero cuenta con casi una cincuentena de personas trabajando en sus instalaciones.

Díaz confesó ante los asistentes que «es una suerte tener una distribuidora local debido a la cercanía que ofrecen, ya que cuando se trata con grandes compañías te atienden máquinas con las que te vuelves loco intentando hablar». Uno de los lemas del Grupo Laura Otero es que el cliente es lo primero, ya que ofrecen atención personalizada y contacto directo en sus oficinas de Miajadas.

Antes de terminar su alocución, el alcalde dijo que ya había dado comienzo el camino hacia los 200 años de Grupo Laura Otero. «Ya vendrán otros que lo cuenten y lo celebren», apostilló.

La conductora de la gala volvió a subir al escenario para rememorar algunos pasajes más de la historia del grupo. Tras la adquisición de las fábricas electroharineras de Zorita, La Cumbre, Abertura y Campo Lugar, compró otra fábrica electroharinera en Miajadas, que aún sigue en pie. En el año 1967 Laura Otero Parras recibió en herencia la empresa de distribución de energía eléctrica por parte de su madre, Máxima Parras Carrera, quien amplió las fronteras empresariales, realizando importantes reformas en las instalaciones y construyendo un cine en el municipio.

La empresa ha sobrevivido a una guerra, a varias crisis económicas y a las grandes eléctricas

Pero si alguien conoce bien esta historia es Eugenio Manzano Otero, que lo primero que hizo tras subir al estrado fue dedicar el acto a sus seres queridos y en especial, a sus padres. «Sin ellos, esto no tendría sentido», manifestó. Por ese motivo, la gala se celebró el viernes 23, coincidiendo con el undécimo aniversario del fallecimiento de su madre, Laura Otero.

Manzano relató que desconocía los motivos que llevaron a su abuelo a comprar la electroharinera original, ya que el negocio familiar se centraba en el vino, el aguardiente y la agricultura en general, por lo que lo catalogó como «un visionario».

«Y no ha sido fácil llegar hasta aquí», reconoció el consejero delegado. «Hemos sobrevivido a una guerra (una bomba destruyó la primera fábrica de Miajadas), a una dictadura, a varias crisis económicas y al apetito voraz de las grandes distribuidoras», declaró.

Eugenio Manzano siguió detallando la historia de la empresa y hasta recordó con nombres propios a algunos de sus empleados, insistiendo en que esta empresa es una gran familia «no solo de sangre». Manzano aseveró que hay trabajadores que se han jubilado tras 51 años en la firma. Actualmente, el Grupo Laura Otero lo gestionan los cinco hermanos Manzano Otero, pertenecientes a la cuarta generación de la familia. Además, ya se está dando paso a una quinta generación, que ha comenzado a trabajar en la empresa. Antes de terminar su discurso, Eugenio Manzano dijo que el proyecto más ilusionante que tenían entre manos era la Fundación Laura Otero, que nació en 2010 con un certamen de pintura. «Queremos dejar una obra de la que los miajadeños se sientan orgullosos, por eso tenemos un nuevo reto que es la creación de un centro en el que poder tener permanentemente las obras expuestas», comentó.

Fernández Vara confesó sentirse muy orgulloso de esta compañía extremeña

Asimismo destacó el compromiso con el deporte base, a través del patrocinio a 13 equipos de la Asociación de Voleibol de Miajadas que compiten a nivel regional y nacional. «Algo bueno habremos hecho en estos cien años», finalizó.

Tras un emotivo aplauso a las palabras del consejero delegado, la polifacética Mar Saura presentó un vídeo en el que los asistentes pudieron poner cara a todos los predecesores del negocio de los que se les había hablado.

Momento de cambio

El presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, también hizo su aportación a la gala con una reflexión muy actual. «Estamos en un momento de profundo cambio, ya que hace unos años parecía impensable que fuesen a desaparecer los coches de gasolina y diésel», anotó. «El petróleo del siglo XXI es el sol. Y en Extremadura en eso somos ricos», argumentó el mandatario extremeño, que añadió que es un buen momento para la región, ya que «ahora podemos enseñar nuestras mejores cartas: sol y agua».

Vara indicó que él divide a las empresas en dos: a las que les pone cara y a las que no. «Y el Grupo Laura Otero es de las primeras. Me siento muy orgulloso de vosotros, porque solo tendremos futuro si tenemos empresas», dijo.

Antes de que la gala llegase a su fin, Eugenio Manzano hizo entrega de tres estatuillas muy especiales, ya que recrean dos piedras de molino que se encontraron dentro del edificio de su sede antes de reformarla. La primera estatuilla fue para Gerardo Cuerva, presidente de CIDE (Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica). La segunda la recibió el alcalde miajadeño, Antonio Díaz. Por último, la tercera escultura la recogió Guillermo Fernández Vara.

Como colofón a un día festivo, José Antonio Viegas, director de administración del grupo; y Esther Albalá, ingeniera de telecomunicaciones de Miajadas Telecom, subieron al escenario en representación de todos los trabajadores de la empresa. «Pasamos un tercio del día con los compañeros, así que, por qué no considerarlos familia», reveló Viegas. Por la plantilla del Grupo Laura Otero han pasado más de 150 personas y «en nombre de todos» entregaron una placa conmemorativa que recogieron Laura y Eugenio Manzano.

 

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