Una mirada añorante al pasado de Miajadas... y al futuro

Una mirada añorante al pasado de Miajadas... y al futuro

«Es posible que tenga uno una cierta añoranza de cierto pasado y que minusvalore algo de la vida moderna»

ANTONIO GUTIERRO CALVO

En alguna ocasión una amable paisana me ha recriminado cariñosamente -con razón- de que comento y traigo a colación cosas antiguas del pueblo pero no las muchas buenas que tiene en la actualidad. Es posible que tenga uno una cierta añoranza de cierto pasado y que minusvalore algo de la vida moderna. Es cierto, Miajadas tiene unas instalaciones deportivas como no las ha tenido nunca, una casa de cultura como tampoco la hubo y una biblioteca pública muy digna, además de parques bien cuidados dotados de juegos para niños, amén de colegios e instituto. Por si fuera poco hay una buena parte de la juventud que accede a la universidad. También han mejorado muchísimo las comunicaciones, se ven más despachos de abogados, de arquitectos, de dentistas, muchas más asociaciones de todo tipo, barrios nuevos y casas preciosas. Todo eso es verdad, lo mismo que muchas casas deshabitadas en no muy buen estado y un centro del pueblo que para mí decae a ojos vista con multitud de locales cerrados. Me da que la gente es más propensa a coger el coche e irse al extrarradio o a poblaciones vecinas que ir andando al centro del pueblo, señal inequívoca de que es poco atractivo.

De lo que no hay duda es de que la población decrece (653 habitantes en los diez años últimos) y de que hay más personas de más de 65 años que menores de 15. Creo que, desgraciadamente, Miajadas corre el peligro de que empobrezca su capital humano como ha pasado por aquí cuando el declive industrial. Cuando las cosas empiezan a ir mal en alguna empresa los primeros que saltan del barco son las personas con más iniciativas y las más capacitadas, buscan otros horizontes, la empresa se descapitaliza de inteligencia y de capacidades y la cuesta abajo comienza. Perdónenme ustedes paisanos míos pero es lo que vislumbro por ahí. Cada vez es más la juventud miajadeña que hace carrera universitaria pero pocos son los que una vez terminados sus estudios vuelven al pueblo. Es una triste realidad que se invierta dinero en la formación de jóvenes que van a dar lo mejor de sí fuera de su zona. ¿Cuál es la solución? Pues buena pregunta para hacer a quienes corresponda ahora que estamos en tiempos de elecciones

La España vaciada y la que se vacía espera respuestas creíbles y plausibles. Miajadas, también.