Cada día al llegar y al finalizar la jornada los pequeños hacían bailes / / A.T.J.M.

Los pequeños miajadeños despiden con tristeza el Campamento de Navidad

El deporte ha sido el tema principal en esta ocasión, donde el baile y los juegos dinámicos han sido los principales protagonistas

Celia García
CELIA GARCÍA

Los pequeños miajadeños despidieron el sábado con tristeza el Campamento Urbano de Navidad, en el que han convivido durante tres días y han compartido actividades con otros niños y niñas de distintas edades.

Este año el tema principal ha sido el deporte, y de este modo han dividido a estos pequeños jugadores en 4 grupos: Fútbol, Baloncesto, Tenis y Voleibol. Ana, Técnico de Juventud y principal responsable del campamento, explica cómo han organizado los grupos: «Al ser de distintas edades, los niños se relacionan más entre ellos, ya que fuera del campamento están en distintas clases o distintos colegios. Por esto mismo decidimos hacer grupos de edades mezcladas, de modo que los mayores ayudan a los pequeños y éstos les ven como una figura de 'minimonitor' que también les cuida».

Un total de 55 niños, de edades comprendidas entre los 4 y 10 años, han estado al cargo de Ana, Técnico de Juventud del Ayuntamiento de Miajadas, Edu y María, monitores de la Ludoteca de Miajadas, Lorena, monitora de la Ludoteca del Casar de Miajadas, y Laura, monitora de la Ludoteca de Alonso de Ojeda, además han contado con la ayuda voluntaria de Miriam y Estefanía.

Cada día, nada más llegar, los niños eran recibidos por los monitores con canciones y durante los primeros 20 minutos bailaban para quemar un poco de energía y despertarse, aunque la mayoría llegaban ya muy despiertos. El tema de los 80, «Vamos a hacer deporte» ha sido la canción principal del campamento, bailándola al empezar y al terminar la jornada.

Los pequeños ejercitaron la memoria con juegos como 'El fotógrafo' / / A.T.J.M.

El primer día los monitores hicieron una dinámica de presentación de grupos, el objetivo era que los niños se conocieran y que hubiera una cohesión. Al llegar se les entregó un obsequio, un gorrito de Papá Noel, y una tarjeta identificativa, con la que los niños tenían que buscar qué monitor tenía esa misma figura que ellos y así saber a qué grupo pertenecían. En una cartulina grande crearon el nombre de su equipo, relacionado con su nombre de grupo, e hicieron un grito de guerra que después presentaron a todos. Tras la merienda, para la que tenían media hora cada día, fabricaron el juego 'Tres en raya' con fieltro y velcro para llevárselo a casa y jugar con la familia y amigos.

El segundo día los pequeños hicieron una gymkana y juegos populares como Rayuela, carreras de sacos, el pañuelo y el juego de la silla. Tras la merienda, en la que practicaban el reciclaje tirando cada envase al contenedor correspondiente, fabricaron un futbolín con una caja de zapatos, palillos y pinzas de la ropa. En esta manualidad hubo un poco de caos con la pintura, según explica Ana: «Ellos estaban muy felices, es una pintura que se quita muy bien con agua, y consideramos que el hecho de que jueguen con la pintura y se ensucien es una práctica que les encanta». Y añade «Uno de los alumnos decía 'Esto me ha encantado ¡no he hecho nunca ni voy a hacer una manualidad mejor que esta!', los niños son muy agradecidos». Al terminar el día los monitores les entregaron un pase para montarse en una de las atracciones de 'Miajadalandia', la feria infantil instalada en la Plaza de España de la localidad.

Los alumnos disfrutaron con las manualidades de pintura / / A.T.J.M.

El último día, sábado, hicieron varios juegos como 'El escultor' en el que, por parejas, debían formar una escultura al compañero y éste debía averiguar en qué figura se había convertido; 'Cómo se paran los robots', donde uno de ellos debía averiguar qué parte del cuerpo era la que paraba a los robots, que eran sus compañeros. Además jugaron al conocido 'Simón dice', un juego en el que todos debían hacer lo que dijera Simón, interpretado una vez por cada uno de ellos. En el juego de 'El fotógrafo', tenían que vestirse con complementos y un compañero debían hacer memoria y recordar qué cosas llevaban diferentes tras haberse cambiado, y en 'Cruzar el río' debían averiguar cómo cruzar un río formado por periódicos. Al finalizar la jornada, los alumnos participaron en un taller de baile donde cada monitor se había preparado una coreografía y todos debían seguirle a modo de 'Masterclass'.

Los pequeños miajadeños disfrutaron estos tres intensos días y se quedaron muy apenados por el final del campamento, que les había sabido a poco. Aunque ya están a la espera del próximo al que asistan en las siguientes vacaciones.