(Izq. a dcha.) Olga Ruiz, Cristina Galán, Mª Antonia García y Sagrario Núñez / C.G.F.

Tres generaciones de escritoras muestran sin tapujos el papel de la mujer en la literatura

Olga Ruiz, Cristina Galán, Sagrario Núñez y Mª Antonia García como moderadora, compartieron su visión, sus experiencias, su lucha y sus escritos, entre los que destacó 'El manifiesto de las Escrilobas'

Celia García
CELIA GARCÍA

Tres generaciones de escritoras confluyeron en la mesa redonda 'Mujer y literatura' dentro del I Encuentro Internacional de Escritores que ha tenido lugar en Miajadas durante todo el fin de semana.

Olga Ruiz, Cristina Galán y Sagrario Núñez, acompañadas por la profesora universitaria y escritora Mª Antonia García como moderadora, compartieron su visión, sus experiencias, su lucha y sus escritos.

Olga Ruiz recordó que el derecho de la libertad de expresión le fue negado durante muchos años a la mujer, que se vio obligada a escribir con pseudónimo o a la sombra de sus maridos. Y señaló que «la sociedad que nos rodea, es la que condiciona nuestros pensamientos».

Las escritoras venden más

Pero lo más destacado fue el machismo vivido en el mundo editorial, ya que, a pesar de que los libros escritos por mujeres se venden mejor, las editoriales publican más libros de hombres. A lo que añadió que, según datos estadísticos, el 72'9% de las mujeres lee, frente al 64'6% de los hombres.

Al hilo, Cristina Galán manifestó que «a las mujeres siempre se les ha considerado 'escritoras menores', con menos rango creativo, pero no han dejado nunca de escribir. Sin embargo, se ha tendido a no publicarlas o a dejarlas en la parte de atrás».

También lanzó una pregunta al aire: '¿Se puede hablar de que la pertenencia a uno u otro sexo es importante a la hora de escribir?'. Mientras unas opiniones muestran que «No hay literatura masculina o femenina, sino buena o mala», otras señalan que «Sí, el género enriquece la forma de escribir».

Por su parte, Sagrario Núñez manifestó que, desde la mirada de su tiempo, a sus 82 años se enorgullece de poder decir que ella se crio entre mujeres magníficas y entre hombres magníficos.

La escritora, profesora y, en este caso, moderadora, Mª Antonia García, deleitó a sus compañeras y a todos los presentes con el original 'Manifiesto de las Escrilobas'.

'Manifiesto de las Escrilobas' (Mujeres corren entre lobos)

Una nueva energía recorre el mundo, son las mujeres del siglo XXI.

Una nueva savia y la tierra. Son las mujeres sabias de la Tierra. Son unas pocas, bastantes, la masa crítica que ha puesto en marcha el cambio. La locomotora hacia el cambio, dejando muchedumbres de mujeres alienadas ahormadas es que bajo la esclavitud por la esclavitud patriarcal sometidas.

Alienadas armadas bajo la esclavitud patriarcal convertidas en calculadas educadas enfermeras de la humanidad desechos de la dominación patriarcal que ha dejado para los hombres todo hombres excesivamente viriles que convierte en brutos.

Una nueva mirada florece sobre la tierra son las mujeres que construyen la transición patriarcal a un nuevo a un nuevo mundo.

Una nueva escritura debe la opresión de vela lo real de vela lo presión de la sociedad es el logos de es el logos de las de las lobas.

Estoy de acuerdo con Vicente Huidobro y su manifiesto, tal vez radicalmente casi de acuerdo. Solo una brizna de acuerdo con Valentín de San Juan y su manifiesto de la mujer futurista si yo también escupo sobre Hegel. Sí estoy radicalmente de acuerdo con Michel de Montaigne y Maturana, un científico moderno 'le plus grand art hostel'. Como dice Shawn Mendes, el mejor arte es ser uno mismo.

No a la domesticidad, no a la sumisión al otro, cuida la especie única que eres, la fantástica aventura que eres solo tú. Existe en el yacimiento humano, en la especie humana, eres única. Un manifiesto personal y un manifiesto colectivo, y siempre la belleza, mi mantra de la belleza, la mirada, la ligereza, la facilidad.

Estoy en pos de mi propio manifiesto. He leído todos los manifiestos que en el mundo ha habido y han caído en mis manos.

Las Escrilobas avanzamos contra los aullidos del mundo.