Los detenidos en la operación antidroga, un clan familiar, cultivaban marihuana en tres viviendas de Casar de Miajadas

La Guardia Civil ha detallado la operación, en la que se ha incautado, entre otras cosas, 1.400 plantas de marihuana y 22 kilos listos para distribuir, doce armas y 96.000 euros en efectivo | Estaban conectadas a la red eléctrica de manera ilícita y se calcula que las plantaciones de marihuana suponían un gasto mensual en electricidad superior a los 120.000 euros

REDACCIÓN HOY MIAJADAS
REDACCIÓN HOY MIAJADAS

La Guardia Civil ha detallado la operación 'Casargordo', nombre con el que denominan al desmantelamiento del clan familiar dedicado a la venta de drogas en la comarca Trujillo-Miajadas, y que tenía el centro neurálgico de las operaciones en tres viviendas de Casar de Miajadas. Estaban conectadas a la red eléctrica de manera ilícita y se calcula que las plantaciones de marihuana suponían un gasto mensual en electricidad superior a los 120.000 euros.

El resultado de la operación ha sido diez registros simultáneos, diez personas detenidas y la incautación de gran cantidad de drogas, entre ellas, 22 kilos de marihuana para distribuir y 1.400 plantas; armas (diez largas y dos armas blancas) y dinero (96.000 euros en efectivo), además de otros efectos, como doce terminales de telefonía y cinco vehículos de alta gama. Tres de los detenidos han ingresado en prisión y el resto ha quedado en libertad, aunque la Guardia Civil no descarta nuevas detenciones.

Durante meses, agentes de la Guardia Civil, pertenecientes a la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de Cáceres y al Equipo ROCA de la Compañía de Trujillo, han llevado a cabo una laboriosa investigación sobre el asunto, que comenzó con la sospecha de la existencia de un grupo organizado que vendía droga en domicilios de la zona y que se alargó durante meses.

Tras confirmar la existencia del clan, los investigadores establecieron conexiones entre el que consideran jefe de la organización, el principal investigado, y otros miembros. Cada uno tenía definido su rol en la organización, entre ellos, testaferros, cultivadores y distribuidores. El investigado se desplazaba en vehículos de alta gama, que ponía a nombre de terceros. Además, llevaba a cabo una rápida inversión del dinero ganado y lo gastaba en electrodomésticos, terminales de telefonía móvil y joyas de gran valor, especialmente en oro. Durante 2018, invirtió en vehículos 163.000 euros.

También solía guardar dinero en el domicilio de otro familiar que no estaba relacionado con el tráfico de estupefacientes. En el registro domiciliario de esa persona, la Guardia Civil consiguió localizar más de 95.000 euros en efectivo, dentro de una maleta, distribuidos en billetes de diverso valor.

Modus operandi

El centro neurálgico de las operaciones de la organización eran las viviendas situadas en Casar de Miajadas, ha informado la Guardia Civil. Para no levantar sospechas, se encontraban conectadas ilícitamente a la red eléctrica, por lo que el consumo de electricidad para las plantaciones no se reflejaba. De hecho, según datos oficiales, el consumo establecido medio para esa zona de casas era muy superior al de la totalidad de la población. Se estima que, sólo entre las viviendas objeto de registro, se concentraba cerca del 70% del consumo eléctrico del total de la población, suponiendo un gasto mensual en electricidad superior a los 120.000 euros.

El pasado 10 de enero se realizaron diez registros simultáneos en diferentes domilios, interviniendo: 22 kilogramos de marihuana preparadas para su distribución; 1.400 plantas, en 3 plantaciones tipo 'Indoor'; 240 dosis de cocaína en formato dispuesto para su venta; 2 gramos de hachís en formato dispuesto para su venta; y 500 gramos de sustancias de corte. También se incautaron efectos y medios necesarios para las plantaciones por valor de 35.000 euros: tres básculas de precisión; 10 armas largas, habiendo sido la mayoría sustraídas por la organización en la provincia de Badajoz; dos armas blancas; 115 cartuchos de postas; 105 cartuchos de arma corta, un chaleco antibalas, 950 gramos de oro (procedentes del enriquecimiento de la venta de estupefacientes) con un valor aproximado de 35.000 euros; 96.000 euros en efectivo; 12 terminales de telefonía móvil; y 5 vehículos de alta gama, así como cuadriciclos y 2 motocicletas de alta gama.

La complejidad y dimensión de la fase de explotación precisó de la actuación conjunta de unidades especializadas de la Guardia Civil tales como, la Unidad Especial de Intervención (UEI), Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de Madrid y Sevilla, Unidades de Seguridad Ciudadana (USECIC), de las Comandancias de Cáceres y Badajoz, así como de la Unidad de Helicópteros (UHEL), el Servicio Cinológico Central y de la Comandancia de Badajoz, personal de los Puestos de las Compañías Territoriales de Cáceres, Trujillo (Cáceres) y Villanueva de la Serena (Badajoz), el Núcleo de Destinos y la Intervención de Armas y Explosivos, ambos de Cáceres, así como refuerzos del Grupo de Información y el Laboratorio de Criminalística de la Comandancia de Cáceres, y el Equipo ROCA de la Compañía de Valencia de Alcántara (Cáceres).

Las investigaciones han sido llevadas a cabo mediante la incoación de diligencias por el Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción Nº 2 de Trujillo, habiendo recibido el apoyo de los Juzgados de Cáceres y de Villanueva de la Serena. La Guardia Civil no descarta nuevas detenciones en los próximos días.